Y salí del huevo

Quiero ser una bombilla

En otro post anterior, he comentado la importancia de la actitud. Vuelvo a repetir otra reflexión con esto, porque quiero recalcar la importancia que tiene en nuestra vida, la visión que tenemos de ella.

En nuestro camino se dan situaciones, que siempre, siempre, debemos verlas como aprendizajes para seguir avanzando, para hacernos más fuertes, pues bien, ¿como se consigue esto? Con nuestra actitud, veamos el vaso medio lleno y no medio vacío, como dice el famoso dicho, hagamos una transformación a bombillas con patas, como decía un ponente estupendo llamado Víctor Kupers, del que ya comparti, una de sus charlas.

Con una actitud decidida, creciendo como personas, aprendiendo cada día, como amor y respeto hacia uno mismo y hacia los demás, nos hacemos luminosos, nos llega esa chispa a nuestra vida, nos convierte en seres verdaderamente especiales.


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